Guía para padres o familiares (niños emetofóbicos)

 

En caso de los menores con emetofobia, el protocolo que yo os recomiendo es ponerlos ante todo en manos del doctor competente, que seguramente os derivará también al psicólogo de vuestra localidad. Con esta tranquilidad, recordar que mi  manual no es
médico, pues yo tan solo soy  una particular que en su día tuvo este problema y logró curarse; en consecuencia doy unas pautas generales de como lo hice yo y que en otras personas están teniendo éxito en la mejora de esta patología. En consecuencia, debeis usar mi material solo como complemento al tratamiento profesional médico, y siempre bajo la supervisión del doctor de los niños ante cualquier duda.

En cualquier caso, mis recomendaciones en principio son perfectamente compatibles con un tratamiento de medicina; ya que inciden más bien en la relajación y evitar falsas creencias y conductas de seguridad en los aquejados de emetofobia.

Indicaros que os recomiendo leais el libro una primera vez de un tirón, (podeis imprimirlo); y luego con un cuaderno podeis ir tomando apuntes en una segunda lectura más tranquila;  de lo importante,  asi como y cuando realizaríais los ejercicios.
Aunque en general os recomiendo seguir las pautas del principio al final y todas por su orden;  sentiros flexibles de , a vuestro juicio y en vuestro caso concreto, eliminar o incidir más en unas técnicas u en eliminar otras que no veais convenientes, dado que sóis vosotros los que conocéis de primera mano la situación con los niños y sus caracteres.

Recordar por último que lo más importante es que los niños muy poquito a poco vayan avanzando y en todo momento se lo puedan tomar como un juego agradable y relajado; lo ideal es que desearan que llegara el momento de los ejercicios y que no suponga ningún tipo de presión desagradable; en este aspecto os diría de buscar medios para que lo asocien con un tipo de juego que les guste. ESto es importante, pues si lo ven como
algo divertido, fácil y que les ayuda a mejorar, querrán buscar más.

Nunca les presionéis ni obligueis a nada, el avance va unido a la sensación de facilidad , nunca de dificultad; y como máximo, esa dificultad debe sentirse nimia. Dividir en diez pasos uno solo si fuera necesario, y guiaros siempre por el sentido común y sobre todo, guiar con el máximo cariño hacia los niños y su condición emetofóbica.

Siguiendo estas simples pautas ya veréis como poco a poco se van viendo resultados de mejora exponencial en los niños.

Espero haberos ayudado un poco con esta pequeña guía.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s